Llámenle crédula, distraída, boba o simplemente colgada: la cuestión es que siempre caigo en todos los chistes, lo que a veces me hace sentir bastante tonta y otras me hace reir. Antes lo negaba, intentaba que no me pase (lo que me hacía hablar menos de lo que tenía ganas) e intentaba disimularlo porque me daba vergüenza -de más chica tenía miedo de que los demás piensen que era muy tonta-, pero hoy en día, debido a que ya llevo veintitrés años con esta cualidad, acepto abiertamente mi carencia del rotulador batesoniano de metáforas y me uno a la ola de reirse de mí y de "mi cuelgue".
Cuando estoy con una amiga que es igual de colgada que yo, nos entendemos y defendemos mutuamente. Y está buenísimo. Cuando no, yo también me río (y también está buenísimo).
Últimamente me gusta pensar que esto responde a una elección de vida: mientras que algunos prefieren -o no pueden más que- vivir al palo y constantemente estimulados y respondiendo al medio de forma automática, yo me tomo la vida más tranquila, tomándome mi tiempo para pensar, dar respuestas y obrar. Y quizás el tiempo de la conversación es demasiado rápido para mi propio tiempo físico-psicológico; y ahí surge el cuelgue.
2 commentaires à propos de cela:
mmm que bueno cuelgue natural! yo inviero .un monton( si bastante en serio)de dinero por mes para lograr algo mas o menos parecido!jajajaj besosss
Me sentí muy identificada neni!
Me encanta tu blog
Besitos
Enregistrer un commentaire