mercredi, avril 1

Hoy es un día de esos que suelen darse sólo una vez por temporada a causa de circunstancias desconocidas -posiblemente se deba a una conjunción de elementos cósmico-emocionales- en los que creo que no hay nada que no pueda hacer.

No sé muy bien cómo explicarlo... es como transitar por una pradera llena de mariposas decoradas por miles de colores que aletean felices al ritmo del viento y contrastan con el suelo inmenso forrado de pastos semi-altos de color dorado amarillento; que, si bien a la vista parecen secos y duros, se presentan suaves al tacto (y perfumados al olfato).

O no, no necesariamente. Días en que el mundo y la vida suben el contraste a los colores del paisaje, intensifican las sensaciones (o agudizan los sentidos) y entonces penetra, con una exhaustividad y profundidad muy poco frecuentes, el afuera al interior. Conjunción cósmica y extraña.

-La belleza.
-La felicidad (y no así "alegría": la cual es mil veces más cotidiana, pasajera y alcanzable que la "felicidad"; quien se repliega sobre sí misma y escapa lejos dando saltitos y riéndose... una conjunción entre inocente e irónica que la torna sumamente atractiva para los seres -mortales y racionales, en general-).



·En la foto está Pau hace un poco más de un año.

1 commentaires à propos de cela:

Pili a dit…

Amiga, esos dias en que la vida sonríe y uno se siente capaz de todo, esos son los días por los cuales, creo, que uno soporta con valentía los otros días en los que uno siente que no es cpaz de hacer nada.
Alégrome de su alegría.
Besos.