mardi, août 4

Viaje y volver a la -mala- rutina


Lunes. 8:00 AM.

Suena la alarma del celular (para seguir con la costumbre de las vacaciones, la pauso y sigo durmiendo tranquilamente). Vuelve a sonar, la vuelvo a pausar. Y otra vez lo mismo. Miro la hora: son las 8:30, voy a llegar tarde. Me levanto. Desayuno en modalidad vacaciones (es decir, con mucha calma). Me visto con algo que encontré no muy escondido en el placard. Se hace tarde y se ocupa el baño. Espero. "Voy a llegar re tarde y quizás hoy es el examen". Sigo esperando. "Bueno, ya fue, me voy así". Agarro la llave, algunas cosas que estaba olvidando y me dirijo a la puerta. Se desocupa el baño. Desisto de la partida y voy al baño. Salgo. Agarro todo de nuevo y salgo. "¡Qué humedad horrible!". Camino cuatro cuadras hasta la parada del colectivo: otra vez el barrio, la gente gris, la rutina. Espero el colectivo durante veinte minutos. Mientras lo hacía, busco el mp4 en la cartera. Lo prendo: no tiene batería. Lo vuelvo a guardar. "¡Qué calor! Tendría que haberme puesto una campera más liviana! ¿Habrán arreglado la calle? ¡Cómo tarda este colectivo! ¿Estará pasando por acá o le habrán desviado el recorrido?". De pronto, lo veo venir. Subo. Me siento y voy tranquila cuando, a menos de mitad de camino choca, con un impacto justo a la altura donde estaba yo. Dolor de estómago, nervios. "Suban al que viene atrás". Una señora se lastimó y la llevan al hospital. Nuevo colectivo. "Voy a llegar tardísimo". Un viaje eterno. Llego a Plaza de Mayo: más gente gris (gente más gris), autos, taxis, colectivos por todos lados. Las vereditas del centro repletas, sobre todo a la altura de ese edificio que tiene alguna relación con los trámites de los inmigrantes. Camino por la calle, esquivando colectivos. Voy despacio, aturdida. Cruzo la útlima bocacalle para arribar a destino y leo la portada de Revista Barcelona que reza, en una imprenta gigante: "¡VOLVIO LA RUTINA!".

Es increíble la rapidez con la que nos acostumbramos a estar bien.
Quiero volver a estar lejos de la ciudad, del tránsito, de la humedad, de la gente que va por la vida enojada con todo (y con nada) y volver a los lugares y personas lindas asociadas a aquel otro lugar y momento que constituyen las vacaciones.

2 commentaires à propos de cela:

signals3_t5 a dit…
Ce commentaire a été supprimé par un administrateur du blog.
Pili a dit…

Es verdad amiga, que feo cuando volvés, que feo cuando estuviste tan bien en otro lugar y después el regreso...
Saludos.