Hoy me corté el flequillo y me puse a pensar si tendré cara de habérmelo cortado. Porque, por alguna extraña razón o ley de la anti (meta)física, la gente va por la vida con cara de corte de pelo reciente. Es raro porque -a pesar de esto- uno no anda por la calle viendo gente desconocida con esa cara pero sí pasa que, cuando tenés un compañero de trabajo, un novio o una amiga que aparecen de pronto con un corte nuevo, su cara dice a gritos "antes de ayer fui al peluquero, me leí todas las revistas Gente de la mesita del tipo, donde me enteré quién es el último novio de Susana y que la chica que sale en bolas en el programa de Tinelli y perrea que da calambre es, en realidad, una romántica que no cree en el sexo sin amor, quiere casarse con un veterinario y tener dos hijitos (primero un nene y después una nena)".
No sé cómo explicar esta cara, pero es como si se les/nos hincharan las facciones del rostro, dándote una cara de ñoño/a increíble. Hace poco fui al peluquero, me enteré que se casaba Luisana Lopilatto y me achuró el flequillo, en particular, y todo el pelo, en general (en el trabajo me dijeron que me quedaba lindo, pero yo no les creí: lo cierto es que había forma de bajarlo, parecía una rolinga con mi cara de torta redonda y el flequillo a media frente).
El tema de los novios es bastante delicado: siempre me gustaron los chicos con el pelo si no largo, al menos, corto-crecido-desprolijo. Y ponerte a salir con un chico que, de pronto, se te aparece con un corte de pelo casi militar que le exagera los ángulos del rostro, disfigurándolos, te da un sentimiento de traición incomparable. O sí, se puede comparar con conocer un chico en un recital copado y que después confiese haber ido sólo porque se ganó las entradas en la radio porque, en realidad, no tiene la más mínima idea de qué se trata la banda o con pedir un helado de dulce de leche bombón y que se equivoquen y te traigan uno de kinotos.
No sé cómo explicar esta cara, pero es como si se les/nos hincharan las facciones del rostro, dándote una cara de ñoño/a increíble. Hace poco fui al peluquero, me enteré que se casaba Luisana Lopilatto y me achuró el flequillo, en particular, y todo el pelo, en general (en el trabajo me dijeron que me quedaba lindo, pero yo no les creí: lo cierto es que había forma de bajarlo, parecía una rolinga con mi cara de torta redonda y el flequillo a media frente).
El tema de los novios es bastante delicado: siempre me gustaron los chicos con el pelo si no largo, al menos, corto-crecido-desprolijo. Y ponerte a salir con un chico que, de pronto, se te aparece con un corte de pelo casi militar que le exagera los ángulos del rostro, disfigurándolos, te da un sentimiento de traición incomparable. O sí, se puede comparar con conocer un chico en un recital copado y que después confiese haber ido sólo porque se ganó las entradas en la radio porque, en realidad, no tiene la más mínima idea de qué se trata la banda o con pedir un helado de dulce de leche bombón y que se equivoquen y te traigan uno de kinotos.

3 commentaires à propos de cela:
Podés creer que justo hoy me corte el pelo... y creo que se me nota en la cara... jajajaja
Besos.
de veras se casa la lopilato?
el pelo es parte inalienable de los rostros, recien mutilados los cabellos hace que la cara tienda a sobresalir, por ausencia de marco,sera... Coincido con el texto que escribiste, y tambien coincido con la foto de bettie page. Saludos.
PD: el que va un recital copado, sin ser de ese copamiento, es facilmente reconocible,una es mirar sus labios,ante el flojo balbuceo del tema ejecutado, ahí cae en la desgracia de ser descubierto...
Enregistrer un commentaire